16 de Septiembre, 2005
Fernández dice alza del precio del petróleo afecta cumplimiento de los Objetivos del Milenio
El Presidente de la República Dominicana dijo que el alza de precios del petróleo ha afectado dramáticamente los esfuerzos por estabilizar economía nacional, y las acciones emprendidas para cumplir con el compromiso en torno a los Objetivos del Milenio.
El doctor Leonel Fernández dijo que esa situación podría generar una recesión mundial con consecuencias funestas para las economías en desarrollo.
El mandatario dominicano agregó que la paralización de comercio internacional desataría la furia de los sectores vulnerables, con la pérdida de innúmerables empleos y gran tensión social.
“Al final, lo que pudiera derivarse de esta preocupante situación es una recesión de carácter mundial. Una recesión mundial traería consecuencias funestas para las economías en desarrollo. Su comercio internacional podría verse paralizado. La inflación desataría su furia sobre los sectores más vulnerables. Numerosos empleos se perderían. La tensión social reinaría y la incertidumbre se apoderaría de núcleos importantes de nuestros pueblos”, manifestó Fernández.
Dijo que es por dicha razón que para garantizar la estabilidad política, la gobernabilidad, la paz y la seguridad mundial, “como se proclama en los principios enarbolados en la Carta de San Francisco, que dio origen a esta prestigiosa organización mundial, nos permitimos hacer un llamado a la comunidad mundial para que coloque la actual crisis energética como un tema prioritario de la agenda internacional”.
El Presidente Leonel Fernández consideró urgente y necesario realizar una cumbre de líderes mundiales para conjurar, de manera preventiva las consecuencias nocivas para el bienestar de los pueblos del mundo que la actual volatilidad de los precios del petróleo está provocando.
“Se hace imprescindible que con carácter de urgencia se realice una cumbre de líderes mundiales para presentar soluciones alternas a este grave problema que bien puede ser calificado como el último azote a la prosperidad de las naciones en vías de desarrollo”, dijo el mandatario.
Expresó su firme convención de que con la realización de un cónclave de esa magnitud, la humanidad dormiría más tranquila, debido a “que albergaría la esperanza de que las fuerzas más poderosas e influyentes que hoy gravitan sobre el mundo, encontrarían la fórmula que hiciere posible que todos nos encaminemos por un sendero de tranquilidad, de sosiego, de paz y progreso”.